No permitas que tus emociones
Manejen tu vida
Usa a la naturaleza
Como tu medicina
Ve sin miedo porque
Hay una mano que está siempre a tu lado
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Armonía interior

PALABRAS DE INSPIRACIÓN: BLOG OFICIAL DE REBECA CARRIÓN

16 DE AGOSTO 2020

Es un reflejo de lo que tienes en tu corazón, es un termómetro de lo que está pasando internamente en tu vida, pues si no hay armonía interior nada puede satisfacer tu vida y tampoco no puedes hacer feliz a otros y eso significa que hace falta un gran trabajo espiritual/mental, y esto puede conseguirse solo si hay un propósito de vida en la que implique dejar de lado los placeres que satisfacen solo el ego para profundizar en el bienestar común y en el gozo individual, dos planos que deben estar sincronizados en todo momento.

Hace unos años mis emociones no andaban en armonía y comprendí un día que nadie podía ayudarme sino fuera yo misma, pase ayuda psicológica y psiquiátrica pero nada parecía ayudarme hasta que me di cuenta que era yo la que tenía la solución y para eso debía sintonizar mis emociones a fin de curarme y lo primero que hice es identificar de que tenía un problema, luego que quería solucionarlo y finalmente busque las formas; fue así que en un paseo por el centro de Lima encontré un libro de autoayuda y así inicie a leer muchos libros de autoayuda y además empecé a poner en práctica cada receta que ahí decía y encontré que habían muchas personas que habían superado estos trances y comprendí que sería capaz de superarlo, de eso han transcurrido cerca de 18 años y ahora me doy cuenta que pude hacer un gran trabajo, no fue nada fácil pero si tuve que invertir tiempo y dedicación para conseguir manejar mis emociones, aún sigo trabajando en ello y no niego tengo mis baches pero cada vez son más superables.

 

Con los años entendí que la armonía interior es producto de un gran trabajo, un trabajo en la que debes aprender a vivir con lo que tienes y con lo eres, aceptando tu vida en todo momento y entendiendo que las cosas llegan cuando sean necesarias y que se vive no para satisfacernos con las cosas materiales; sino que las cosas materiales están ahí para darles un uso pero no hacernos dependientes de ellas y nos provean la armonía interior.

 

«Trabajar en pulir nuestro interior es darnos un tiempo para autoanalizarnos y observar ¿De qué está compuesta nuestra vida?, principalmente nuestra esfera espiritual, ¿Qué hemos hecho para conseguir lograrlo? ¿Y como se puede ayudar a cubrir ese vacío?, si aún no lo hemos trabajado…»

 

Cada día se nos ofrecen variadas opciones y si estamos confundidos, podemos experimentar comportamientos peligrosos, dolorosos, tóxicos y hasta equivocadas, en la que quedaremos atrapados en profundas adicciones de las cuales nos será difícil alejarnos (obsesiones, ansiedad, depresión, adicciones etc.) y por ello es que debemos sanar este aspecto fundamental de nuestra vida que significa nuestra esencia, la esfera que nos acompañará siempre por la eternidad y por el cual venimos a perfeccionar en esta vida.

Rebeca Carrión más conocida como Rebe o Becky. Speaker, escritora e influencer peruana independiente.

Contacto

rebeca@rebecacarrion.com

www.rebecacarrion.com

La Molina, Lima, Perú

2020 REBECA CARRIÓN | Todos los Derechos Reservados     |     Diseño:

Estaba en el tercer año de la Universidad y hasta ese momento había que ser muy valiente para continuar en la lucha; épocas de huelgas ausentismos de profesores, situación de caos en el país y afectaba a todas las familias pero quería estudiar y concluir para ayudar a mi familia. 

Era la mayor de 6 hermanos y tenía a mi papá enfermo, pero mi distraje y había que pagar las consecuencias y cuando me di cuenta había desaprobado el examen más importante de mi carrera que haría que me atrasará muchos ciclos y me alcanzará la nueva currícula.

 

 

Nunca fui buena para memorizar las lecciones y dada esa razón tuve muchos problemas con enseñanzas memoristas y dada esa razón no encajaba en las escuelas; para mi siendo un Persona Altamente Sensible (PAS) los exámenes eran actos terroríficos ya que podía haber estudiado muchas horas, situación que sabían mis familiares; pero llegaba al examen y la presión hacía que olvidara todo; sin embargo podía tener las más altas notas en la práctica pero ene sta oportunidad no llegue a concretar el puntaje en la teoría para aprobar el examen de conocimientos.

 

Un 24 de Diciembre nos dieron los resultados y yo estaba desaprobada; así que me arme de valor y fui a la casa de la profesora le implore una oportunidad pero de nada sirvió; obviamente ella no tenía la culpa, pues había sido la profesora más honesta que yo conocí y me dio la mejor lección de vida al jalarme. Bueno la  única esperanza en la familia se acabó en ese momento ya todo estaba perdido. Lloré por varios días, hacía mucho que no sentía un dolor tan grande; sentía vergüenza, rabia, dolor y me sentía defraudada a mí misma por no haber logrado concretar mi objetivo.

 

En un momento quería dejar de estudiar pero mi mamá estuvo ahí en ese momento y me dijo: “Tú tienes que estudiar ya veremos que se hace para encontrar el dinero para tus gastos”.

 

Un tío me vio sufriendo se acercó a mí me abrazó y me dijo ya no llores sobrinita yo creo en ti porque yo te he visto estudiar ¡Se fuerte!. Sé que te atrasarás pero ya no hay nada que hacer solo continuar. Nosotros tu familia te creemos que eres capaz no importa si allá en la Universidad no aprobaste, porque para nosotros tú eres la mejor alumna, la mejor estudiante, eres el orgullo de la familia.

Con lo que me dijo me cambió el semblante y cambio toda mi actitud así que en vez de andar llorando y deprimirme pensé en levantar mis alas para volar nuevamente con más fuerza y cruzar la orilla, pues la lucha recién empezaba.

 

Es bueno recordar que en ese momento no hubo amigos, no hubo consuelo, no estuvo nadie solo mi familia. Sientes que nadie te compadece y pude sentir ese dolor, el rechazo de quedarme, de retroceder, de bajar las escaleras, esta parte fue dura. Pero realmente yo lo veía así porque estaba muy dolida y sensible pero luego lo comprendí y me di cuenta que todo había sido para mí bien.

 

Quizá hoy puedes tomar esto como tu historia y sentirte como yo, o peor y solo puedo decirte que si yo me levante tú también lo puedes hacer. Hoy te propongo enfrentar este dolor como lo hice yo.

Salir con la frente en alto, con el fracaso sobre el hombro pero siendo digno, pues así salí y me fui a iniciar mi siguiente oportunidad. Al poco tiempo tuve la oportunidad de estar frente a la profesora que me jaló y pude decirle “Profesora gracias por jalarme, por darme la oportunidad de ser una mejor alumna” y me mordí el orgullo.

 

Si bien es cierto me atrase 2 años de carrera y perdí a mis amigas; pero lo que gané fue mucho más, porque gane a la mejor profesora de este curso, hice nuevas compañeras, tuve muchas experiencias lindas, conocí amigas de todos los niveles de estudios, tuve contacto con nuevos pacientes, protagonice nuevas historias y pude estudiar intensamente como si la vida se acabara, estudie más que nunca y lo mejor de todo es que estudie ya no con miedo sino con determinación con un propósito y con un plan.

 

Y fue que ahí comprendí que Dios y la vida me habían dado nuevamente esta oportunidad no en vano,  sino  para ser una mejor persona y a futuro una mejor profesional.

Cada vez que iba a clases lo hacía  muy motivada por primera vez estudiaba con alegría y con todo el alma, el corazón. Al poco tiempo egrese de la Universidad para orgullo de mi mami, pues mi papá ya había partido a la casa de Dios.

 

 

“Ahora te propongo algo “No abandones tus sueños de estudiar por una derrota” porque más tarde te puedes arrepentir no haber concretado tu sueño; tu puedes cambiar tu historia el protagonista eres tú.

 

Estaba en el tercer año de la Universidad y hasta ese momento había que ser muy valiente para continuar en la lucha; épocas de huelgas ausentismos de profesores, situación de caos en el país y afectaba a todas las familias pero quería estudiar y concluir para ayudar a mi familia. 

Era la mayor de 6 hermanos y tenía a mi papá enfermo, pero mi distraje y había que pagar las consecuencias y cuando me di cuenta había desaprobado el examen más importante de mi carrera que haría que me atrasará muchos ciclos y me alcanzará la nueva currícula.

 

 

Nunca fui buena para memorizar las lecciones y dada esa razón tuve muchos problemas con enseñanzas memoristas y dada esa razón no encajaba en las escuelas; para mi siendo un Persona Altamente Sensible (PAS) los exámenes eran actos terroríficos ya que podía haber estudiado muchas horas, situación que sabían mis familiares; pero llegaba al examen y la presión hacía que olvidara todo; sin embargo podía tener las más altas notas en la práctica pero ene sta oportunidad no llegue a concretar el puntaje en la teoría para aprobar el examen de conocimientos.

 

Un 24 de Diciembre nos dieron los resultados y yo estaba desaprobada; así que me arme de valor y fui a la casa de la profesora le implore una oportunidad pero de nada sirvió; obviamente ella no tenía la culpa, pues había sido la profesora más honesta que yo conocí y me dio la mejor lección de vida al jalarme. Bueno la  única esperanza en la familia se acabó en ese momento ya todo estaba perdido. Lloré por varios días, hacía mucho que no sentía un dolor tan grande; sentía vergüenza, rabia, dolor y me sentía defraudada a mí misma por no haber logrado concretar mi objetivo.

 

En un momento quería dejar de estudiar pero mi mamá estuvo ahí en ese momento y me dijo: “Tú tienes que estudiar ya veremos que se hace para encontrar el dinero para tus gastos”.

 

Un tío me vio sufriendo se acercó a mí me abrazó y me dijo ya no llores sobrinita yo creo en ti porque yo te he visto estudiar ¡Se fuerte!. Sé que te atrasarás pero ya no hay nada que hacer solo continuar. Nosotros tu familia te creemos que eres capaz no importa si allá en la Universidad no aprobaste, porque para nosotros tú eres la mejor alumna, la mejor estudiante, eres el orgullo de la familia.

Con lo que me dijo me cambió el semblante y cambio toda mi actitud así que en vez de andar llorando y deprimirme pensé en levantar mis alas para volar nuevamente con más fuerza y cruzar la orilla, pues la lucha recién empezaba.

 

Es bueno recordar que en ese momento no hubo amigos, no hubo consuelo, no estuvo nadie solo mi familia. Sientes que nadie te compadece y pude sentir ese dolor, el rechazo de quedarme, de retroceder, de bajar las escaleras, esta parte fue dura. Pero realmente yo lo veía así porque estaba muy dolida y sensible pero luego lo comprendí y me di cuenta que todo había sido para mí bien.

 

Quizá hoy puedes tomar esto como tu historia y sentirte como yo, o peor y solo puedo decirte que si yo me levante tú también lo puedes hacer. Hoy te propongo enfrentar este dolor como lo hice yo.

Salir con la frente en alto, con el fracaso sobre el hombro pero siendo digno, pues así salí y me fui a iniciar mi siguiente oportunidad. Al poco tiempo tuve la oportunidad de estar frente a la profesora que me jaló y pude decirle “Profesora gracias por jalarme, por darme la oportunidad de ser una mejor alumna” y me mordí el orgullo.

 

Si bien es cierto me atrase 2 años de carrera y perdí a mis amigas; pero lo que gané fue mucho más, porque gane a la mejor profesora de este curso, hice nuevas compañeras, tuve muchas experiencias lindas, conocí amigas de todos los niveles de estudios, tuve contacto con nuevos pacientes, protagonice nuevas historias y pude estudiar intensamente como si la vida se acabara, estudie más que nunca y lo mejor de todo es que estudie ya no con miedo sino con determinación con un propósito y con un plan.

 

Y fue que ahí comprendí que Dios y la vida me habían dado nuevamente esta oportunidad no en vano,  sino  para ser una mejor persona y a futuro una mejor profesional.

Cada vez que iba a clases lo hacía  muy motivada por primera vez estudiaba con alegría y con todo el alma, el corazón. Al poco tiempo egrese de la Universidad para orgullo de mi mami, pues mi papá ya había partido a la casa de Dios.

 

 

“Ahora te propongo algo “No abandones tus sueños de estudiar por una derrota” porque más tarde te puedes arrepentir no haber concretado tu sueño; tu puedes cambiar tu historia el protagonista eres tú.

 

Estaba en el tercer año de la Universidad y hasta ese momento había que ser muy valiente para continuar en la lucha; épocas de huelgas ausentismos de profesores, situación de caos en el país y afectaba a todas las familias pero quería estudiar y concluir para ayudar a mi familia. 

Era la mayor de 6 hermanos y tenía a mi papá enfermo, pero mi distraje y había que pagar las consecuencias y cuando me di cuenta había desaprobado el examen más importante de mi carrera que haría que me atrasará muchos ciclos y me alcanzará la nueva currícula.

 

 

Nunca fui buena para memorizar las lecciones y dada esa razón tuve muchos problemas con enseñanzas memoristas y dada esa razón no encajaba en las escuelas; para mi siendo un Persona Altamente Sensible (PAS) los exámenes eran actos terroríficos ya que podía haber estudiado muchas horas, situación que sabían mis familiares; pero llegaba al examen y la presión hacía que olvidara todo; sin embargo podía tener las más altas notas en la práctica pero ene sta oportunidad no llegue a concretar el puntaje en la teoría para aprobar el examen de conocimientos.

 

Un 24 de Diciembre nos dieron los resultados y yo estaba desaprobada; así que me arme de valor y fui a la casa de la profesora le implore una oportunidad pero de nada sirvió; obviamente ella no tenía la culpa, pues había sido la profesora más honesta que yo conocí y me dio la mejor lección de vida al jalarme. Bueno la  única esperanza en la familia se acabó en ese momento ya todo estaba perdido. Lloré por varios días, hacía mucho que no sentía un dolor tan grande; sentía vergüenza, rabia, dolor y me sentía defraudada a mí misma por no haber logrado concretar mi objetivo.

 

En un momento quería dejar de estudiar pero mi mamá estuvo ahí en ese momento y me dijo: “Tú tienes que estudiar ya veremos que se hace para encontrar el dinero para tus gastos”.

 

Un tío me vio sufriendo se acercó a mí me abrazó y me dijo ya no llores sobrinita yo creo en ti porque yo te he visto estudiar ¡Se fuerte!. Sé que te atrasarás pero ya no hay nada que hacer solo continuar. Nosotros tu familia te creemos que eres capaz no importa si allá en la Universidad no aprobaste, porque para nosotros tú eres la mejor alumna, la mejor estudiante, eres el orgullo de la familia.

Con lo que me dijo me cambió el semblante y cambio toda mi actitud así que en vez de andar llorando y deprimirme pensé en levantar mis alas para volar nuevamente con más fuerza y cruzar la orilla, pues la lucha recién empezaba.

 

Es bueno recordar que en ese momento no hubo amigos, no hubo consuelo, no estuvo nadie solo mi familia. Sientes que nadie te compadece y pude sentir ese dolor, el rechazo de quedarme, de retroceder, de bajar las escaleras, esta parte fue dura. Pero realmente yo lo veía así porque estaba muy dolida y sensible pero luego lo comprendí y me di cuenta que todo había sido para mí bien.

 

Quizá hoy puedes tomar esto como tu historia y sentirte como yo, o peor y solo puedo decirte que si yo me levante tú también lo puedes hacer. Hoy te propongo enfrentar este dolor como lo hice yo.

Salir con la frente en alto, con el fracaso sobre el hombro pero siendo digno, pues así salí y me fui a iniciar mi siguiente oportunidad. Al poco tiempo tuve la oportunidad de estar frente a la profesora que me jaló y pude decirle “Profesora gracias por jalarme, por darme la oportunidad de ser una mejor alumna” y me mordí el orgullo.

 

Si bien es cierto me atrase 2 años de carrera y perdí a mis amigas; pero lo que gané fue mucho más, porque gane a la mejor profesora de este curso, hice nuevas compañeras, tuve muchas experiencias lindas, conocí amigas de todos los niveles de estudios, tuve contacto con nuevos pacientes, protagonice nuevas historias y pude estudiar intensamente como si la vida se acabara, estudie más que nunca y lo mejor de todo es que estudie ya no con miedo sino con determinación con un propósito y con un plan.

 

Y fue que ahí comprendí que Dios y la vida me habían dado nuevamente esta oportunidad no en vano,  sino  para ser una mejor persona y a futuro una mejor profesional.

Cada vez que iba a clases lo hacía  muy motivada por primera vez estudiaba con alegría y con todo el alma, el corazón. Al poco tiempo egrese de la Universidad para orgullo de mi mami, pues mi papá ya había partido a la casa de Dios.

 

 

“Ahora te propongo algo “No abandones tus sueños de estudiar por una derrota” porque más tarde te puedes arrepentir no haber concretado tu sueño; tu puedes cambiar tu historia el protagonista eres tú.

 
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